El hombre es el único animal que por naturaleza debe sufrir constantes cambios: físicos, mentales, sociales, culturales... Lo que conlleva a su vez, a la reestructuración de sus estructuras mentales, cambiando así, su forma de ver el mundo dependiendo del momento y lugar de la historia es que se encuentre.
La influencia de las tendencias o llamadas modas han causado revuelo desde el principio de la historia: algo que un individuo o un colectivo piense puede volverse tan viral hasta el punto de cambiar la perspectiva de mundo de un sin número de personas, y puede ser tan predominante como para perdurar en el tiempo pasando por encima de las nuevas tendencias.
La inteligencia ha sido tan esquematizada que hasta nuestros días en algunas aulas de clases
sólo existen los ''inteligentes'' y ''brutos''. Los inteligentes refieren a los estudiantes que han desarrollado la inteligencia lógica y la inteligencia lingüística; los mal llamados brutos son aquellos que no han desarrollado estas inteligencias pero que por el contrario, han desarrollado una o más de las otras 8 inteligencias (musical, espacial, corporal- cinestésica, interpersonal, naturalista e intrapersonal), a los que en el mayor de los casos somos ignorantes.
La escuela ha errado en evaluar sólo 2 de las 8 inteligencias que expone Gardner, abriendo paso a poner etiquetas cognitivas tan extremistas que no permiten una línea intermediaria entre ser ''bruto'' o ''inteligente''. La escuela debe crear espacios de reflexión sobre cada temática en los que se tenga la posibilidad de que todos los estudiantes desarrollen la(s) inteligencia(s) predominantes en él para no caer en el error de estigmatizar la inteligencia que tanto daño ha hecho a nuestros educandos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario